Hoy vamos a entrevistar a David, un “abuelo Ideo” que participa en el Programa Intergeneracional que desde la Fundación Escuela Ideo se ha diseñado con el objeto de fomentar la participación de las abuelas y de los abuelos en el proceso de aprendizaje de sus nietas y nietos, y por ende, en la construcción de la Escuela Ideo.

 

David tiene 65 años y es abuelo de dos niños de Escuela Ideo. Es su segundo curso formando parte del Programa Intergeneracional y su motivación y entusiasmo se contagian en cuanto tienes la oportunidad de charlar con él.

 

Programa Intergeneracional Abuelo Ideo

 

  1. ¿Por qué decidiste formar parte del este proyecto?

Siempre he estado  relacionado con el mundo de la educación y  del conocimiento: desde dirigir un programa social de 25 centros pre-escolares a responder a las necesidades bibliográficas de  estudiantes, académicos e investigadores a través de mi empresa de  importación de libros. Soy bastante apasionado y me encanta transmitir esta pasión a la gente joven. Como IDEO  es un colegio con las puertas y mentalidad abiertas, he visto una oportunidad de participar en algo constructivo y que coincidió con mi reciente jubilación.

 

  1. ¿Cuáles son tus “funciones” en tu día a día en Escuela Ideo?

Como californiano, mi papel “lógico” era participar en clases de inglés. Apoyo al profesor en ayudar a los alumnos con los ejercicios y, más importante, poder dividir la clase en dos por niveles y así ofrecer una enseñanza más individualizada. También me apunto a las excursiones  como acompañante.

 

  1. ¿Cómo es tu relación con las alumnas y los alumnos con los que trabajas?

Trabajo con 3º de Primaria, alumnos de unos nueve años. Me siento muy respetado y la relación con ellos es  muy tierna y positiva.

 

  1. Cuéntanos una anécdota especial, un momento… de tu experiencia en Escuela Ideo.

Hay muchísimos momentos desde recibir un abrazo espontáneo hasta un saludo muy cariñoso en los pasillos por la tarde cuando recojo a mis nietos. Lo más especial fue, después de las finales de fútbol americano. Se me acercó un niño con un poco de vergüenza y me preguntó en inglés si me gustó el resultado del partido. Después, fue a por su mochila y sacó una camiseta del equipo neoyorquino de fútbol para enseñármela. ¡Muy emocionante!

 

  1. ¿Animarías a otras abuelas y a otros abuelos a participar?

¡Por supuesto! No hay que tener ni prejuicios ni miedo. Haga lo que hagas, los niños te aceptan y te cogen con los brazos abiertos. Desde leer cuentos a ayudar en la hora de la comida o recreo. Todo está bien recibido y nos produce una satisfacción personal inmensa.

 

  1. ¿Qué te aporta esta experiencia?

La sensación es que aún podemos aportar algo a la sociedad y no solamente “recibir”. Además podemos tener una influencia muy positiva a nivel individual en los niños que podría dejar huella. Nos mantenemos activos y participamos directamente en la herencia que vamos a dejar a la sociedad.

 

  1. ¿Te sientes más vinculado al colegio de tus nietos?

¡Por supuesto que sí! Muchísimos profesores, personal no académico y alumnos te saludan por los pasillos y te sientes integrado en un proyecto educativo.

 

  1. ¿Qué echas de menos en Ideo de la escuela en la que te criaste?

Primero, no es un colegio de barrio donde sus actividades influyen directamente en la zona donde viven las familias pero sobre eso no hay nada que hacer. Segundo, me gusta que los niños sienten que pertenecen a un colectivo especial y forma parte de su propia identidad. El contacto con otros colegios, o vía ligas deportivas, concursos, o proyectos en común donde todo el colegio participa activamente o como observador, crea un orgullo de ser alumno de IDEO. Como norteamericano, lo he vivido muchísimo y lo valoro positivamente.

 

  1. ¿Y qué te llevarías de Ideo a la escuela de tu infancia?

Profesores jóvenes y muy motivados por un proyecto. La preocupación y la integración del medio ambiente en el currículum y, más importante, un proyecto educativo muy definido y transversal.

 

  1. ¿Qué es lo que más te sorprende de este cole?

Primero, la edad del profesorado me sorprende porque muchísimos no tienen ni treinta años y eso lo valoro positivamente. Segundo, se puede observar que los valores del proyecto educativo están siempre presentes tanto  en el aula como las demás actividades que participan los niños.

 

  1. ¿Qué crees que aporta tu presencia y colaboración a los niños y niñas del cole?

Como a los niños les encanta la atención, siendo uno más en clase o en una excursión satisface esta necesidad. Muchas niñas me abrazaron o me cogían de la mano andando por el monte y algunos niños me llamaron nerviosos para enseñarme cómo saltaban encima de piedras etc. Los hechos hablan solos.