NOCHE EN EL MUSEO DE CIENCIAS NATURALES

Con esta crónica quiero compartir con vosotros y vosotras una pequeña reflexión sobre la noche que pasamos el pasado viernes 22 de noviembre en el pabellón de Geología, dentro de la actividad Noche en el Museo de Ciencias Naturales organizada por la Cooperativa Escuela Ideo.

Tras el frío de la espera, los nervios y pasar lista, atravesamos las puertas del Museo y empezó nuestra aventura nocturna: “Durmiendo con los Dinosaurios”.  Tras dejar las mochilas y los sacos en el pabellón, un grupo de seis educadores nos explicaron las normas mínimas de funcionamiento y nos organizamos en grupos de unos diez niños y niñas para empezar con las actividades.

Los chavales fueron pasando por diferentes talleres en los que experimentar, por ejemplo, con un microscopio, iniciarse en la búsqueda de restos arqueológicos en un yacimiento, o hacer una gymkhana geológica. Para mí lo más llamativo de esta propuesta, además de todo lo que aprendieron, fue el hecho del silencio y la concentración que tenían durante el desarrollo de las actividades.

Tomamos la cena, sencilla, tipo picnic, en mitad de las actividades. En ese momento, fuimos las madres y padres voluntarios los que estuvimos pendientes del buen desarrollo de esta.

 

DURMIENDO CON LOS DINOSAURIOS

Seguimos con las actividades y sobre las doce de la noche nos reunimos en el suelo del pabellón. Se apagaron las luces… El museo nos había prestado unas pequeñas linternas y pudimos vislumbrar y escuchar a una “criatura prehistórica” que nos estuvo contando parte de las historias sobre dinosaurios que alberga el pabellón en el que nos encontrábamos… Y a eso de la una de la madrugada, aproximadamente, conseguimos meternos en nuestros sacos a… dormir. Previa a esta “actividad tan reparadora” hubo muchas toses, risas, charlas… lo normal del disfrute y lo especial de compartir un momento así con nuestros compañeros y compañeras del cole, de nuestro cole Ideo. Prefiero no “hacer declaraciones” sobre la hora en la que cerramos el ojo…

Para mí fue un privilegio asistir como madre voluntaria a esta actividad porque fue una oportunidad de convivir con otros padres y madres y de ver a los chavales del cole disfrutando. Subrayo la palabra “comunidad” por la fuerza que tiene para mí el compartir, el aprender de otros y, por qué no decirlo, el reírme con otros.

En resumen, es una experiencia totalmente recomendable para padres y madres voluntarios” y para el alumnado del cole.

Me parece interesante señalar que los niños y niñas que por sorteo este año no pudieron formar parte de esta “expedición”, serán los primeros en participar de la misma el año que viene…

Esperamos seguir repitiendo esta propuesta tan interesante y exitosa.