Tengo tres hijos en Escuela Ideo. Hasta ahora siempre habíamos acudido a las tutorías trimestrales individuales, pero como novedad, en el 2º trimestre de este curso en Escuela Ideo, las tutorías han sido grupales.

Os cuento un poco cuál ha sido mi visión en primaria e infantil de esta novedad en las tutorías.

HOY TOCA TUTORÍAS GRUPALES

Comenzamos en primaria. Nuestros hijos nos reciben, con una sonrisa, impacientes porque llevan preparando el encuentro con las familias muchos días. Nos acompañan a su aula donde dos alumnas nos explican con mucho detalle el día a día en tercero de primaria B. Las asambleas son “temáticas”. Cada día trabajan y reflexionan sobre el fin de semana, las noticias, hacen rincones… Hay muchos encargados y encargadas de aula que ayudan a que todo fluya en la jornada: material, comedor, horario…

Ya hay normas que se aceptan como parte de la rutina. Los zapatos de la calle se dejan fuera. Los niños y niñas están con zuecos y cómodas zapatillas dentro del aula. Así evitan que el barro y el polvo ensucien su espacio de trabajo y se sienten más a gusto. Hay libros ordenados por varios rincones: los relacionados con el proyecto, los de lectura, los que hay que devolver a la biblio…

Luego nos invitan a un rincón del comedor, donde han preparado puestos en los cuales, por grupos, los niños y niñas de todo el curso de 3º de primaria se juntan para contarnos cómo trabajan en las distintas asignaturas. Los papás y mamás alucinamos con la facilidad y claridad de la exposición y con cómo consiguen que participemos y veamos su trabajo diario.

Se nos echa el tiempo encima. ¡Hay tanto que ver! Hay tantos papás y mamás, abuelos y abuelas que saludar, que nos tenemos que marchar. La experiencia de las tutorías grupales ha sido muy buena. Nos vamos con el orgullo y la satisfacción de ver tanto trabajo de nuestros peques y sus profes.

 

TUTORIAS GRUPALES EN INFANTIL

El día siguiente se nos juntan las dos tutorías grupales de infantil. Papá y mamá nos tenemos que separar esta vez.

En 5 años, la energía fluye a mil por hora. Aunque se ha elegido a la ayudante que está junto con la tutora explicando las rutinas del aula, todos participan por turnos. La asamblea ocupa un buen rato de la rutina de la mañana: con poesías, canciones, trabalenguas complicadísimos, trabajan los adverbios de tiempo para ubicar las tareas, cada vez más complejos, y mil cosas más que van recordando.

Después nos invitan a trabajar por rincones que han preparado en el aula: arte, lógico-matemática, escritura… Trabajan con materiales que crean del proyecto en el que están trabajando: los inventos. Hay puzles, un libro donde van escribiendo lo que descubren de los inventos, juegos de mesa colaborativos para trabajar la lógica, dados para crear historias, trabajan series de elementos, arte y dibujo libre… Mi hijo me arrastra de la mano dándome mil explicaciones, trabajan en grupos, individualmente y súper ordenados, dejan todo el material usado en cada rincón colocado para el siguiente compañero.

Llega la hora de irnos y, sin dudarlo, todos recogen el material y dejan las mesas y las sillas colocadas. De nuevo, la tutoría grupal se nos queda corto para todo lo que hacen. Mucho trabajo de nuestros peques y docentes.

Mi valoración global respecto a las tutorías grupales es que te dan una visión mucho más amplia del trabajo y el día a día en la Escuela. Es complementaria a la tutoría individual y a las preguntas con las que asaltamos a los profes en los pasillos y en la salida.

¿Qué te han parecido a ti las tutorías grupales? Cuéntanos algo que te llamase la atención o que te gustaría compartir con el resto de familias…